ü -Advertid,
hermano Sancho, que esta aventura y
las a ésta semejantes no son aventuras de ínsulas, sino de encrucijadas
ü -Pues
no tengas pena, amigo -respondió don
Quijote-
ü -Calla,
amigo
ü ...Así que, Sancho amigo, no te congoje lo que a mí
me da gusto.
ü -¿Qué quieres, Sancho
hermano? -respondió don Quijote con el mesmo tono afeminado y doliente que
Sancho.
ü -Mas
yo te juro, Sancho Panza, a fe de
caballero andante...
ü -...para
darte a entender, Panza, en el error
en que estás. Ven acá, pecador;
ü -Sábete,
amigo Sancho...
ü -Con
todo eso, te hago saber, hermano Panza
ü -Sancho amigo, ¿duermes? ¿Duermes, amigo Sancho?
ü -¡Hijo Sancho, no bebas agua! ¡Hijo, no la bebas, que te matará!
ü -Sancho amigo,... escudero fiel y legal
ü -Venid
acá, señor alegre: ...villano ruin
ü -¿Cómo
me puedo engañar en lo que digo, traidor
escrupuloso?
ü -Mal cristiano eres, Sancho -dijo,
oyendo esto, don Quijote-, porque nunca olvidas la injuria que una vez te
han hecho; pues sábete que es de pechos nobles y generosos no hacer caso de
niñerías.
ü -Naturalmente eres cobarde, Sancho -dijo
don Quijote-, pero, porque no digas que soy contumaz y que jamás hago lo
que me aconsejas, por esta vez quiero tomar tu consejo
ü -Siendo,
pues, esto ansí, como lo es, hallo yo, Sancho
amigo, que el caballero andante que más le imitare (a Amadís de Gaula) estará más cerca de alcanzar la perfeción de la
caballería.
ü Así
que, Sancho amigo, no gastes tiempo
en aconsejarme
ü -¡Oh
tú, escudero mío, agradable compañero en
más prósperos y adversos sucesos, toma bien en la memoria lo que aquí me verás
hacer, para que lo cuentes y recetes a la causa total de todo ello!
ü -Yo
agradezco tu buena intención, amigo
Sancho
ü Mi buen escudero Sancho
ü -¿Qué
te parece, Sancho amigo?
ü ¿Pensáis
-le dijo a cabo de rato-, villano
ruin...
ü Pues
no lo penséis, bellaco descomulgado,
ü ¿Y
no sabéis vos, gañán, faquín, belitre...
ü Decid, socarrón de lengua viperina...
ü ¡Oh
hideputa bellaco, y cómo sois desagradecido:
ü -¿Cómo
que no la has visto, traidor blasfemo?
-dijo don Quijote-.
ü -Echemos, Panza amigo, pelillos a la mar en esto
de nuestras pendencias
ü -¡Oh,
qué necio y qué simple que eres!
-dijo don Quijote-
ü -¡Válate el diablo por villano dijo don
Quijote-, y qué de discreciones dices a las veces! No parece sino que has estudiado.
ü -Y
¿qué es lo que dices, loco? -replicó
don Quijote-. ¿Estás en tu seso?
ü -Dime,
ladrón vagamundo, ¿no me acabaste de
decir ahora
ü ¿Qué
mal puede haber en ninguna aldea, ni en todas las ciudades del mundo, que pueda
sonarse en menoscabo mío, villano?
ü -¡Oh
bellaco villano, mal mirado,
descompuesto, ignorante, infacundo, deslenguado, atrevido, murmurador y
maldiciente! ¿Tales palabras has osado decir en mi presencia y en la destas
ínclitas señoras, y tales deshonestidades y atrevimientos osaste poner en tu
confusa imaginación? ¡Vete de mi presencia, monstruo de naturaleza, depositario de mentiras, almario de embustes,
silo de bellaquerías, inventor de maldades, publicador de sandeces, enemigo del
decoro que se debe a las reales personas! ¡Vete; no parezcas delante de mí,
so pena de mi ira!
ü Pregunta
lo que quisieres, hijo Sancho
–respondió don Quijote
ü -Yo
soy contento de hacer lo que dices, Sancho
hermano -replicó don Quijote-
ü “ESTE POBRE DE SANCHO PANZA, MI
ESCUDERO, QUE ES EL MEJOR HOMBRE DEL MUNDO”
Ir a página principal
No hay comentarios:
Publicar un comentario