SUPERCHERÍA
Zerolo – 1870
Superchería es mucho más que engaño; es dolo, fraude; el
superchero se vale de mil enredos, ó propiamente dicho, de mil engaños para
hacer pasar un engaño. Engaño, es la falta de verdad en lo que se hace ó se
dice, en lo que se cree, se piensa, ó se discurre
Uno puede engañarse á sí mismo; es decir, puede equivocarse;
pero de nadie se dirá que usa de supercherías contra sus propios intereses.
Decimos cuando queremos desmentir á otro: " es engaño ": locución
viciosa que el uso ha consagrado en el estilo familiar: en este ejemplo no
podría reemplazar castizamente ni aun de un modo telerable" á la palabra
engaño la voz superchería.
Cuando se engaña á
otro para robarle se llama á semejante acción superchería, y no engaño. Por
ejemplo: " Pedro y Juan fueron á nadar, el primero se desnudó arrojándose
en seguida al agua: Juan, desnudo también, fingió de repente que sentia un gran
dolor de cabeza, y volviéndose á vestir, se retiró á su casa: Pedro siguió
bañándose, y cuando se vistió, echó de menos veinte reales que tenía en el
bolsillo del chaleco. Juan había echado mano de una superchería para
robárselos. " Bien terminantemente se nota que no puede decirse con
propiedad refiriéndonos á este ejemplo: " Juan había echado mano de un
engaño para robar los veinte reales de Pedro. " En efecto: el que Juan
dijese á Pedro que sentia un gran dolor de cabeza siendo falso, no pasaba de
ser xrn engaño, y aun si se quiere, un engaño inocente; pero el valerse de este
engaño para apoderarse rateramente del dinero de su amigo, merece una calificación más dura, una calificación más bochornosa para el autor
de una acción tan ruin, tan despreciable y tan punible. Engaño en este caso
explica poco, porque con la circunstancia agravante del robo ó sin ella, Juan
había engañado á Pedro, fingiendo un dolor de cabeza que no padecía; por esta
razón se necesita una palabra que exprese la consecuencia inmediata que ha
producido el engaño de Juan, que es un doble engaño: esta palabra es
superchería, esto es, acción baja, villana, engañosa, y al mismo tiempo criminal.
El hombre que engaña á otro, es un hombre de mala fe; el que se vale de
supercherías para lograr sus fines, entra en la categoría de los delincuentes,
semejante al malvado encubierto, que bajo la máscara de hombre de bien asesina
en su cama al hombre pacifico, al paso que carece del suficiente arrojo para
salir á un camino, y exponer su vida acometiendo al pasajero.
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